jueves, 24 de octubre de 2019

Mi cabeza me pide que te olvide, querida mía.


Mi cabeza me pide que te olvide, querida mía. Hace años que acabó aquello que casi ni tiempo tuvo de comenzar, y pese a todo aun hoy te sigo recordando. Aun cuando de ti ya solo recibo esa entusiasta displicencia que las mujeres amadas le regaláis a quien os ama sin saber bien por qué. A pesar de que ya no respondas a mis llamadas ni atiendas a mis mensajes. Aunque hayas olvidado que fuimos refugio el uno para el otro durante un instante que se nos antojó una vida. Si no te olvido, amada mía, es porque mi alma le ruega a mi razón que olvide por un momento su cordura y crea que todavía puedes recordarme. Al menos el tiempo suficiente para poder decirte adiós.

No hay comentarios:

Publicar un comentario