lunes, 10 de junio de 2019

Dices que no necesitas palacios, ni joyas.


Dices que no necesitas palacios, ni joyas, ni coches de muchos caballos para estar junto a mí. Dices que mi alma es tu morada, mi amor tu mayor tesoro, y el latido de mi corazón el único galopar que quieres oír. Me lo dices al oído todas las noches, con voz de carmín y aliento a limón. Juras que nadie te ha tratado como yo. Se lo dices a mis padres, que no creen que los ojos verdes puedan ser traidores. Se lo dices a los tuyos, que están seguros de que los acastañados son firmes y verdaderos. Y se lo dices a tus amigas, mientras le prendeis fuego a nuestra relación usando como mechero mi Visa. Dejemos que se consuma lo que quiera que haya entre nosotros. Quizá de las cenizas surja algo nuevo.

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